Soy multitasking!

Cajas, formularios, documentos de identificación, seguros, más cajas, el teléfono sonando, corriendo a la empresa, niños gritando, otras cajas, cables, lámparas, contenedor de basura, el camión, los libros, más cajas, un calcetín sin casar, la pipa olvidada, fotos, más gritos, la lista, la copa rota, los cuadros…

… y chocolate

Chocolate

Published in: on julio 25, 2006 at 9:45 pm  Comentarios (3)  

Las paredes son blancas…

… y detrás de cada esquina…

Die Lust

… Hay días que recuerdo lo que sueño.

Dibujo de la serie “7 Deadly Sins (2003)” de Erika Hibbert … nunca entenderé por qué es pecado.

Published in: on julio 24, 2006 at 10:49 am  Dejar un comentario  

Pero que imbécil soy

Estoy en mi rincón...

… y que no venga ninguna puta de las de arriba a decirme nada. Calladitas están mejor, que no me oigo y, lo que es peor, no le oigo a ella.

Published in: on julio 19, 2006 at 12:14 pm  Comentarios (4)  

Sí, son mías


Namida Būmu

Published in: on julio 18, 2006 at 4:15 pm  Comentarios (2)  

En la isla

Soy una isla dentro de otra isla. Cierro los ojos y siento como me rodean todas las aguas de mi historia. Los abro y veo estas otras aguas, más reales y saladas entre las que vivo hace ya dos días.

Vivir en una isla tiene la ventaja del perenne matrimonio con el mar. Siempre y cuando, claro, a uno le gusten el agua salada, la arena de la playa y las algas enredadas entre los dedos de los pies. En una isla, antes o después, todo termina por ser familiar, conocido. Cada esquina, cada recoveco de la costa llevan asociados un recuerdo, un antes y nos permiten sentir el calor de lo conocido incluso en los momentos más fríos. A quién no le gusta sentirse seguro y protegido en medio de lo que conoce?

Sin embargo las islas ocultan una maldición para quienes, como yo, miramos siempre lejos y nos preguntamos que hay más allá de la línea del horizonte. Las islas se nos quedan pequeñas. Demasiados huecos que llenar en mi alma y en mi corazón como para encontrar todas las respuestas en un montón de rocas, por entrañables que sean.

Vuelvo a cerrar los ojos, regreso a la isla de mi historia y maldigo la tempestad que yo mismo invoqué y que destrozó mi barca. Irreparable?

Published in: on julio 15, 2006 at 10:44 am  Comentarios (5)  

Vencedor

Ha sido una dura lucha.
Nada ha cambiado, sigo solo e ignorante en este rincón que ella me ha amueblado, asomado a mi ventana. Todo está en silencio y apenas percibo más que el latir de mi propio corazón. Pero se que estoy en el suyo. Ella ocupa completamente el mío.

Con cada día que pasa, con cada batalla que gano contra mí mismo, más consciente soy de que la amo como jamás antes había amado; y es por ello que ya no espero. Ha llegado la hora de vivir.

Published in: on julio 7, 2006 at 10:14 pm  Comentarios (5)  

Y ya

...

Ahora me siento mejor…

Efectivamente, se trata de “El Grito” de Saura. Tuve ocasión de contemplarlo no hace mucho en una exposición de estas que organizan los bancos, en alguna parte del noroeste de España. En aquel momento me causó gran inquietud y no podía imaginarme qué dolor, aparte del físico o ante la muerte, podía llevar a alguien a sentirse así. Hoy ya puedo.

Published in: on julio 4, 2006 at 7:54 pm  Dejar un comentario  

Esta naciendo un grito (extended)

Ya no se dónde poner los pies. No dejo de tamborilear con los dedos sobre la mesa. Las cajetillas vacías de tabaco prácticamente colman la papelera. Han pasado ya… tanto tiempo!

Esta bien? Por qué tarda tanto? Qué ha pasado? He sido yo quien le ha hecho daño? Cómo? He de levantarme y salir a buscarla?

En mi interior está creciendo un grito de proporciones insospechadas.

… tomo un bolígrafo y me pongo a garabatear en una hoja de papel…

te amo
te amo
te amo

Rompo la hoja y termina también en la papelera. Voy a la ventana, enciendo un pitillo, cierro los ojos… vuelve la lluvia.

Me siento ultilizado, manipulado, abandonado. Tal vez sea todo mentira; tal vez todo sea sólo fruto de mi impaciencia; tal vez… Oigo como Doña Ira baja las escaleras al mando de un nutrido comité: Impaciencia, Vehemencia, Odio… todas bajan en son de guerra. Me coloco detrás de la barra. Sigo queriendo creer que todo es mentira, un mal sueño… sigo aferrado a sus palabras, al recuerdo de su sonrisa, de su mirada.
Soy acaso un payaso?

Published in: on julio 4, 2006 at 7:08 am  Comentarios (2)  

Permítanme que les presente …

… a Sehnsucht, una de las chicas de los pisos de arriba.
A bajado a tomar un café conmigo:

Cuando no te veo,
te oigo.
Cuando no te oigo,
te siento.
Cuando no te siento,
pienso en ti.
Cuando no pienso en ti,
no soy yo.
Cuando no soy yo,
el mundo no es el mío.

Limpiando la barra – me cayó algo de ceniza sin darme cuenta – descubro que dejó algo más que su perfume…

Published in: on julio 2, 2006 at 11:52 am  Dejar un comentario  
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