Salgo de paseo

That's me, waiting

Se me estropeó la cámara de fotos, así que tendrán que conformarse con el dibujito. Nunca dije que esperar fuese fácil. Pero créanme, peor es hacerlo tras ver cómo se le descompone el rostro a la croupier, cómo se levanta de la mesa y se va, y no poder hacer ni decir nada…
Mi espíritu (que últimamente está que se sale el tío) me recomienda mucho remo y largos paseos. En ello estoy.

Gráfico cortesía de explodingdog.com

Publicado en on Junio 30, 2006 at 1:25 pm Dejar un comentario

Tomando café

Me acaban de dejar sin cartas. Menos mal que la máquina de café aún funciona. Es un café espeso, muy cargado y amargo. Tal vez tenga que tomarme muchos cafés. O pocos. Es lo malo de esperar: nunca se sabe cuántos cafés te vas a tener que tomar.
Mientras, saco el libro de los ayeres y le doy un repaso pormenorizado. Sé que no hay cartas hoy y no tengo ni idea de cuando empezará la siguiente mano. Ya avisará la croupier, supongo. Eso si no cierra la mesa, que nunca se sabe.

Como tampoco puedo cantar mis canciones me cuelgo del cable del i-pod envolviéndome en otras canciones…

“No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío, con frío …”

Yo elegí, salí, me puse el traje nuevo y ya saben: esperar siempre ha merecido la pena :)

Publicado en on Junio 29, 2006 at 7:46 am Comentarios (1)

A veces todo parece…

Gráfico de Natalie Dee

Pero nada es imposible. Nada.

Publicado en on Junio 24, 2006 at 11:12 pm Comentarios (3)

Intenciones desnudas

Ya sólo es mortecina la luz que entra por la ventana. La lluvia y las nubes impiden el paso del sol. No me quejo. Si algo odio es el calor del aire. Aprovecho estos minutos de solaz en la Freudenhaus para tomar un café bien cargado. No era esa mi intención, pero no queda leche.

Mi intención… es todo lo que queda después de haber querido y no haber podido. Es todo lo que crece desde el sueño de la voluntad. Ni siquiera es un intento. La voluntad moviliza, el tiempo y el espacio dictan imperturbables los parámetros en los que se canaliza el acto. Hay intenciones que nacen muertas, ignorantes de su cuando y su donde.

Por eso he decidido desnudar las mías de cuandos y dondes. Libres de relojes y lugares son inmortales. Intenciones sin como. Sólo intenciones. Así, y sólo así pueden expresar mi voluntad sin temor a morir sin acto, lejos del abismo del querer abortado. Son intenciones vivas en sí mismas.

… el café sabe a leche, la voluntad sigue intacta, soñando intenciones.

Publicado en on Junio 20, 2006 at 4:07 pm Comentarios (5)

Qué es la magia?

La magia es poco mágica. Es sólo vida. Es el gesto, su gesto, que consigue reunir todas mis putas – las de arriba y las de abajo – alrededor de mi taburete en la barra del burdel. Juntas, muy juntas. Tan juntas que no soy capaz de distinguir unas de otras, tanto que dejan de ser “ellas” para pasar a reencontrarse en lo que son: yo. Es la palabra, su palabra, que cataliza esa aleación, que hace posible esa alquimia en tan sólo unos segundos.

Es la derrota incondicional de los “yoes”, la victoria del nosotros, mi río fundiéndose en su río, el suyo en el mío, por unos kilómetros.

Unos instantes mágicos.

Publicado en on Junio 11, 2006 at 9:51 pm Dejar un comentario

Un beso

Un beso que pare la lluvia.
Un beso que grite, que calle por mi.
Un beso mensajero de almas.
Un beso dulce, vivo, capaz de desentenderse de nosotros y seguir su propio camino, arrastrándonos en su lento pero invencible torbellino de pasión.
Un beso balsámico para restañar heridas, las mismas que abrieron los labios besantes pronunciando palabras aprendidas.
Un beso eterno en sí mismo, viajero por todos los rincones de nuestro ser.

Un beso.

Publicado en on Junio 6, 2006 at 8:06 am Dejar un comentario

No eran las últimas

Los minutos han ido pasando y el agua turbia no ha cesado de escurrir por los muebles, por mi rostro. No eran las últimas, eran las primeras. El mar oscuro y salado no era más que el preludio de este incensante goteo que me turbia la vista, desenfoca mi alma.

Ya no hay ira, no hay desesperación. El sitio de la ira lo ocupa ahora la ansiedad, el de la desesperación la determinación. Difícil combinación. Con cada gota de mar salado aumenta la consciencia de lo que amo. Con cada gota crecen la determinación y la ansiedad. Pero sigo miope a las palabras, que terminan siempre por herirme de forma incomprensible.

Sólo quiero ser, no hablar de ello; sólo amar, no soñar con ello; sólo sentir, no elucubrar sobre ello. Y si las gotas no han de cesar, simplemente vivirlo. Una vez más salgo de la Freudenhaus, de mi escondite, y voy a vivir estas aguas.

Publicado en on Junio 5, 2006 at 2:34 pm Comentarios (5)

El mar

Tras muchos días de no abandonar sus cuartos, todas las putas del piso de arriba se pusieron de acuerdo y vaciaron sus orinales y escupideras de golpe y a la vez. La cisterna quedó rebosante de un mar inquieto, oscuro, mezcla de todas las iras, deseos incumplidos, sueños rotos, besos al aire, espumas solitarias, gemidos indeseados, palabras impronunciables, odios irrealizables. Bastó un leve golpe de viento – una palabra – y las paredes de la cisterna cedieron ante la fuerza de esas aguas inundando completamente el piso de abajo. Y casi me ahogo, rodeado de tanta sal, presa del pánico por la falta de aire, incapaz de entender nada de lo que veía, de lo que escuchaba, de lo que leía.

He logrado llegar a la puerta de la Freudenhaus. He girado el pestillo y, fuertemente asido a las maderas del umbral, he dejado salir este mar, he cogido aire, me he limpiado los ojos y he regresado a mi sitio en la barra. Empapado, aterido, agotado, sólo atento ya al tintineo de las últimas gotas escurriéndose por los muebles, escapándose por mi rostro.

Publicado en on Junio 1, 2006 at 4:15 pm Dejar un comentario