Rompió el frío de la costumbre
la sorpresa de su sonrisa nueva
Apagó el fuego del miedo
el calor de sus palabras ciertas
Penetró el mar de la entraña desnuda
su abrazo entregado, inmenso
Despertó mi esencia azul
y ya no puedo contenerla
solo me derramo
solo soy
Eres, pues.